El Museo Thyssen Bornemisza inaugura su temporada de verano con la primera gran exposición dedicada en Europa a Edward Hopper (Nyack 1882 – Nueva York 1967).
La retrospectiva muestra, hasta el 16 de septiembre, un total de 73 obras de Hopper, figura esencial del arte americano del siglo XX. La exposición, que en otoño viajará a París, cuenta con la colaboración de museos e instituciones como el MoMA, el Metropolitan Museum de Nueva York, el Museum de Bellas Artes de Boston, la Addison Gallery of American Art de Andover, el Whitney Museum of American Art de Nueva York o la Pennsylvania Academy of Fine Arts de Filadelfia.
Según el Thyssen se trata de “la más amplia y ambiciosa selección de la obra del artista estadounidense que se haya mostrado hasta ahora en Europa… La muestra en Madrid presenta una selección de 73 obras y analiza la evolución de Hopper en dos grandes capítulos. El primero de ellos arranca con su paso por el estudio de Robert Henri en la New York School of Art y recorre el periodo de formación del artista, con óleos, dibujos, grabados y acuarelas que, de 1902 a 1924 aproximadamente, ya empiezan a reflejar su estilo propio. Se exponen así mismo algunas piezas de otros artistas que influyen en su obra, como el propio Henri, George Bellows, Félix Valloton, Walter Sickert, Albert Marquet o Edgar Degas”.
La segunda parte se centra en su etapa de madurez y repasa su trayectoria artística de manera temática, poniendo de relieve los tema más destacados de su trabajo en sentido cronológico.
Redacción Cuello Blanco Magazine
Imágenes:
“Habitación de hotel”. 1931. Propiedad Museo Thyssen-Bornemisza.
“Autorretrato” (1925-1930). Propiedad Whitney Museum of American Art. Nueva York. Legado de Josephine N. Hopper.
“Casa junto a la vía del tren” (1925). Propiedad MoMa.


