Los Huerfanitos se han quedado sin dinero. La muerte de su padre, Ausias Susmoza, dueño del Pigalle, un teatro madrileño venido a menos, reúne después de mucho tiempo a sus tres vástagos, quienes se tienen que enfrentar a la tragedia de enfrentar una enorme deuda heredada. El banco ha avisado a Argimiro, Bartolomé y Críspulo quedarse con el Pigalle y cobrarse así el pago.
Por lo tanto, la única manera posible para conservar el teatro es ganando una subvención, y para eso los hijos tendrán que preparar, con el tiempo en contra y en plena crisis mundial (y familiar), un montaje teatral que llevará el título La vida. Sin embargo, los jóvenes productores odian el teatro, lo que los enfrentará a situaciones divertidas.
“La novela trata de un pobre imbécil (Ausias Susmozas) que debe un dinero que sabe que no pagará en su puta vida”, afirmó el escritor y director de cine Santiago Lorenzo (Portugalete, 1964), durante la presentación ayer en Barcelona de Los Huerfanitos (Blackie Books).
Lorenzo estuvo ayer en el Arts Santa Mónica invitado por el ciclo Cine Low Cost para presentar su más reciente libro y proyectar la película Mamá es Boba (1997), dirigida por el propio autor y considerada filme de culto del cine independiente.
“La gente dice que ya no hago películas, pero esto ¿qué es?”, dijo señalando la portada del libro.
Lorenzo, jubilado de momento del séptimo arte, ganó un Goya en la categoría de Mejor Corto de Animación por Caracol, col, col en 1995 y es autor de la novela Los Millones (Libros Mondo Brutto).
Álvaro González

