El Museo del Prado revisa los últimos años de producción de Rafael en la muestra más importante que se ha hecho durante el último periodo de la vida del pintor y su relación con su taller y sus discípulos.
El último Rafael, que se inaugura el 12 de junio y se podrá ver hasta el 16 de septiembre, se centra en la figura del artista y en la importancia que tuvo su taller durante los últimos años de vida. La muestra, organizada cronológicamente, comienza en 1513, cuando el artista es encontraba ya instalado y trabajando en Roma decorando las estancias vaticanas en paralelo a artistas como Miguel Ángel y Sebastiano del Piombo.
Realizada en colaboración con el Museo del Louvre, la exposición es una oportunidad única de conocer de cerca y la relación del trabajo del artista con su taller durante sus últimos años de vida en Roma.
Uno de los objetivos de la muestra, la más importante de la temporada veraniega, es delimitar y separar las obras realizadas por el pintor renacentista y aquellas ejecutadas por sus ayudantes Giulio Romano (1499 – 1546) y Gianfrancesco Penni (1496 – 1528).
En total, se muestran setenta y cuatro obras, la mayoría pinturas y dibujos, un tapiz y una pieza arqueológica. Obras que provienen de más de cuarenta museos e instituciones de todo el mundo, prestadas para esta ocasión.
Según el Prado la mayoría de las piezas no se han mostrado nunca antes en España y no volverán a salir de sus lugares de origen: “Entre las obras más sobresalientes que viajan por primera vez destacan el sereno retrato de uno de sus amigos, Baldassare Castiglione (1519), procedente del Musée du Louvre, o el gran cuadro de altar, Santa Cecilia(1515-1516), de la Pinacoteca Nazionale de Bolonia, en el que el espectador puede admirar la singular belleza de sus figuras y la composición armónica y perfecta de las mismas, destreza que el artista logró alcanzar durante su estancia en Roma”, afirma el Museo.
Pinturas de altar, vírgenes, sagradas familias, retratos
La muestra está dividida por algunos de los temas principales del pintor: pinturas de altar, vírgenes, sagradas familias y retratos, tanto oficiales como de amigos, entre los que destaca Autorretrato con Giulio Romano, el último del que se tiene constancia que haya pintado.
Otra de las obras destacadas es la Transfiguración del Señor un encargo hecho en 1516 a Rafael por el cardenal Giulio de Médicis para la catedral de Narbona. La pieza es una copia realizada por su taller en el que participaron Penni, Giovanni Francesco y está acompañada por dibujos y diseños Rafael y Giulio Romano.
Redacción Cuello Blanco Magazine
Imagen: Sagrada Familia con san Juanito, conocida como La Perla, Rafael. Óleo sobre tabla, 147,4 x 116 cm, 1519 – 1520, Madrid, Museo Nacional del Prado.

